La tesorería.
Todos los que nos desenvolvemos en torno a las empresas vamos funcionando con conocimientos que muchas veces, y debido sobre todo al ruido que se genera a nuestro alrededor, nos deja en confusiones peligrosas
Las fases por las que pasan las empresas, exigen herramientas para la gestión que según sus dimensiones son necesarias pero muchas veces no suficientes dada la complejidad económica a la que sus responsables funcionales tienen que hacer frente.
Solo hay una herramienta para la gestión que resulta “imprescindible”, ya sea para un profesional autónomo, para una pyme, como para una gran empresa, esta es, una contabilidad de tesorería.
Para el empresario individual o la microempresa, es importante porque determina una disciplina totalmente necesaria para controlar el estado y sus necesidades presentes y futuras de su caja.
Para la pyme, que en su gestión económica asume riesgos al financiar su circulante, porque necesita una contabilidad que le anticipe el estado de su caja ya que maneja pocos y siempre escasos recursos y tiene poca capacidad de reacción y maniobra ante los imprevistos.
Para las grandes, porque es necesario gestionar, y equilibrar sus flujos de caja en tiempo real con dos objetivos, el control de sus desviaciones y optimizar permanentemente sus recursos económicos
Es fundamental en estos tiempos que nos ha tocado vivir aplicarse en llevar disciplinadamente una contabilidad de tesorería.
Por otra parte conviene aclarar que una herramienta de control y gestión de la tesorería trabaja siempre con una hipótesis de lo que sucederá dentro de los próximos doce meses, es el presupuesto de operaciones la fuente de donde deberá “beber” el tesorero para realizar dicha hipótesis, por lo que no conviene confundirla con un control de "cobros y pagos".
Todos los que nos desenvolvemos en torno a las empresas vamos funcionando con conocimientos que muchas veces, y debido sobre todo al ruido que se genera a nuestro alrededor, nos deja en confusiones peligrosas
Las fases por las que pasan las empresas, exigen herramientas para la gestión que según sus dimensiones son necesarias pero muchas veces no suficientes dada la complejidad económica a la que sus responsables funcionales tienen que hacer frente.
Solo hay una herramienta para la gestión que resulta “imprescindible”, ya sea para un profesional autónomo, para una pyme, como para una gran empresa, esta es, una contabilidad de tesorería.
Para el empresario individual o la microempresa, es importante porque determina una disciplina totalmente necesaria para controlar el estado y sus necesidades presentes y futuras de su caja.
Para la pyme, que en su gestión económica asume riesgos al financiar su circulante, porque necesita una contabilidad que le anticipe el estado de su caja ya que maneja pocos y siempre escasos recursos y tiene poca capacidad de reacción y maniobra ante los imprevistos.
Para las grandes, porque es necesario gestionar, y equilibrar sus flujos de caja en tiempo real con dos objetivos, el control de sus desviaciones y optimizar permanentemente sus recursos económicos
Es fundamental en estos tiempos que nos ha tocado vivir aplicarse en llevar disciplinadamente una contabilidad de tesorería.
Por otra parte conviene aclarar que una herramienta de control y gestión de la tesorería trabaja siempre con una hipótesis de lo que sucederá dentro de los próximos doce meses, es el presupuesto de operaciones la fuente de donde deberá “beber” el tesorero para realizar dicha hipótesis, por lo que no conviene confundirla con un control de "cobros y pagos".
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